Olga Ramos La Regadera Letras

Tengo un jardín en mi casa

que es la mar de rebonito;

pero no hay quien me lo riegue

y lo tengo muy sequito.

Como no soy jardinera

ni me gusta trabajar,

por la noche, aunque no quiera,

me lo tengo que regar.

Al acostarme y al levantarme,

lleno de agua la regadera

y con las faldas muy recogidas

yo voy regando de esta manera.

Ahora este macizo luego esta ladera

y un par de chorritos en la enredadera.

Pero me fastidia tener que regar,

porque acabo tan mojada

que me tengo que cambiar.

No encuentro algún jardinero

y es un caso extraordinario.

Entre tanto caballero

no hay alguno voluntario. ¿No?

No se asuste si le han dicho

a que venga a trabajar

porque como es tan chiquito

tiene poco que regar.

Y si hay alguno que al escucharme

gustoso acepta mi regadera,

yo te prometo que en dos lecciones

sale regando de esta manera.

Eche usté un chorrito sobre los jazmines.

¡Cuidadito, pollo con los calcetines!

Pero me fastidia tener que regar,

porque acabo tan mojada

que me tengo que cambiar.