Olga Ramos La Mariblanca Letras

En Madrid hubo una fuente llamada la Mariblanca

fuente más bonita que ella nunca la tuvo una plaza

En su pilón noche y día un reloj se reflejaba

era el reloj que en Madrid marca las horas de España

Los relojes tienen alma por lo cual se enamoró

de la bella Mariblanca y un día se equivocó

Era severo y anciano el señor corregidor

y prendió a la Mariblanca con el máximo rigor

Y el reloj desde entonces al dar la hora

no se sabe de fijo si toca o llora

Y al dar la hora, y al dar la hora

no se sabe de fijo

si toca o llora si toca o llora

De noche cuando a las doce sus manecillas levanta

parece que pide al cielo que vuelva la Mariblanca

Y luego a las seis y media en la alta madrugada

al dirigirlas al suelo parece que es que la aguarda

Y empinándose en su torre ve venir un resplandor

piensa que es la Mariblanca y lo que viene es el sol…

Por eso le pide el pueblo al señor corregidor

que vuelva la Mariblanca para la Puerta del Sol

Y el reloj desde entonces al dar la hora

se ha de ver claramente que ya no llora

Y al dar la hora, y al dar la hora

se ha de ver claramente

que ya no llora, que ya no llora