Marta Quintero Cárcel de oro Letras

Cuando tú me diste amparo

no era más que una gitana

con un traje de volante

y una enagua almidona’.

Y me vi por tu cariño

de la noche a la mañana

convertida en una reina

de brillantes corona’.

Pero a mí desde el principio

me cansaba tu ternura,

me agobiaba aquel encierro

que me impuso tu pasión.

Y una noche que tus celos

me colmaron de amargura

con la hiel de mis palabras

yo maté tu corazón.

Tanto decirme: te quiero, te quiero

yo no la puedo aguanta’,

como un pájaro me muero, me muero,

necesito liberta’.

Abre puerta y cerrojos,

que me den la luz del sol,

que están ciegos ya mis ojos

de tiniebla y dolor.

Por tu mare yo te imploro

y te lloro

que no pienses más en mí:

no te quiero, no te adoro

y no sirvo pa’ viví

en esa cárcel de oro.

Y con prisa por dejarte

yo me fui por los caminos

con mis coplas y mis sueños

y mis ansias de vivir.

Y al momento mis volantes

se enredaron entre espinos

y los nardos y las rosas

fueron cardos para mí.

Del vinagre que ahora bebo,

la culpita es sólo mía

y maldigo hasta la hora

en que probé la libertad.

Pordiosera de cariño,

te suplico noche y día

que en la cárcel de tus brazos

tú me vuelvas a encerrar.

Vuelve a decirme: te quiero, te quiero,

vuelve a decirlo por dios,

sin oírtelo me muero, me muero

como un nardo sin olor.

Pa’ borrarte los agravios

que te hice padecer,

si pudiera de mis labios

me arrancaba hasta la piel.

Vale más que los tesoros

del moro,

tu cariño para mí.

Por tu mare yo te imploro

que me encierres pa’ vivir,

que me encierres pa’ vivir

en esa cárcel de oro…