Marifé de Triana María Lozano – Romance de Zamarilla Letras

Era Zamarrilla un bandolero

al que la justicia perseguía;

Málaga era el puerto marinero

donde, a por cariño, iba y venía.

Dicen que una noche, a su bravura,

le pusieron cerco en El Perchel;

y fue su amparo y cuartel

el Manto de la Amargura.

Y cuenta la historia

que una rosa blanca cambió de color

poniéndose roja,

y que Zamarrilla, llorando, cantó…

¡Amargura…! ¡Ay!

Y Madre hermosa…

La del color bronceado;

deja que ponga esta rosa

junto al puñal que ha clavado

tu amargura, ¡Dolorosa!

Viendo aquel milagro de la rosa

que se le volvió como la grana,

frente a la morena Dolorosa,

floreció un clavel de fé cristiana.

Cuentan que sintió remordimientos

y, por conseguir la salvación,

pidió a los Cielos perdón

en los claustros de un convento.

Victoria o romance…

Pero en los altares la rosa quedó:

¡Milagro triunfante

de La Dolorosa que luce una flor!

¡Amargura…! ¡Ay!

Y Madre hermosa…

La del color bronceado;

deja que ponga esta rosa

junto al puñal que ha clavado

tu amargura, ¡Dolorosa!