Joaquin Sabina Paroles

Joaquin Sabina Rap del optimista Letras

Era un grupo de esos

que ves en un garito por cien pavos;

coca, birra y sexo,

cresta de almidón, chupa con clavos.

Eran cuatro mendas

de una intensidad provocadora

gritándole al mundo:

“¡por fín ha llegado nuestra hora!”

Y tocaban rocanrol,

algo inmaduro pero rocanrol,

pelín oscuro pero rocanrol,

bastante duro pero rocanrol,

si no hay futuro ¡viva el rocanrol!.

Hasta que llegó el verano

y les presentaron a un locutor

que tenía un amigo arreglista

que era vecino de un productor

casado con una teclista

muy vanguardista que era la amante

de un elegante representante

que tiene un socio con mucha vista

pa hacer negocio con los cantantes.

Y llegó la Visa, con sus chantajes,

y empezó la prisa de los viajes

y se acabó la risa.

Ya no van a bares,

montan sus movidas en privado,

saben adaptarse

a las exigencias del mercado;

seis galas hicieron

con el Duque en las municipales

fueron los terceros

de los no-sé-cuántos principales.

Ahora tocan puro pop

intencionado pero puro pop

pelín pesado pero puro pop

elaborado pero puro pop

Contra el pasado: ¡larga vida al pop!

Desde que llegó el verano

y les presentaron a un asesor

de imagen que estaba enrollado

con la sobrina de un promotor

cuñado de cierta modista

que era la esposa de un columnista

de esa revista tan prestigiosa

por su talento para la cosa

del lanzamiento de los artistas.

Ahora van de yuppies -fotos en “Hola”-

juran por Snoopy, que es lo que mola,

pasan de las groupies.

Hoy tocan el rap del optimista

en vez del blues de la necesidad,

hasta en la consulta del dentista

suenan por el hilo musical.

Quedaron con el voto portugués

los decimoterceros en Eurovisión,

ellos que juraban comerse la vida

fue la vida y se los merendó.

Y aunque han pisado más de una mierda

sus zapatos de gamuza azul

ahora van con Lottuse sobre las moquetas

y a Solana lo tratan de tú.

Que nadie se sienta aludido, a mí

las moralinas me hacen vomitar

quise hacer un cuento divertido, sin

parecido con la realidad.

Que se quede cojo de las tres piernas

cierto crítico que hay por ahí

si miento cuando digo que nunca pido

consejos y jamás los dí.

A no ser al tipejo ese del espejo

que me vacila cantidad,

a veces me hace un corte de mangas y dice

“no hay quien te soporte, chaval”

Al fín y al cabo lo único que pasa

es que necesitaba componer (pa comer)

de canción que terminara de una

maldita vez este elepé.

Ya quisiera yo, en lugar de este reggae,

haber escrito Rapsodia en blue

Chelsea hotel, Guantanamera,

Tatuaje, o She Loves you (yé, yé, yé).

Pedro Navaja, Like a rolling stone,

Dos gardenias para ti,

Mira que eres canalla, No hago

otra cosa que pensar en ti,

Marieta, La estatua del jardín botánico,

Moon over Bourbon street.

Qué culpa tengo si a lo más que llego

es a Pongamos que hablo de…

Pongamos que hablo de…

Pongamos que hablo de… maní

si te quieres con tu novia divertir…